¿Piel grasa? ¡No te desesperes! Cómo usar serum para piel grasa.

Si tienes la piel grasa, de seguro piensas que has nacido con una maldición. Granos en la adolescencia, brillos por todos lados y el maquillaje que no dura… Pero no te olvides que todos los tipos de piel tienen ventajas y desventajas. Los que tienen cutis de piel seca sufren mucho por el clima y son bastante sensibles, por ejemplo.

Si saber esto no te resulta suficiente, y necesitas algo más que un poco de consuelo, a continuación tienes valiosos consejos para ayudarte a tratar una piel grasa con éxito y no morir en el intento:

1. Ten una rutina de cuidado ideal para ti

La rutina para la piel es importante para todos, y no solamente si tienes una piel seca o irritada. Una buena rutina implica estos pasos:

  • Limpieza. Debes limpiar adecuadamente la piel. Y el hecho de que tengas una piel grasa no quiere decir que debas utilizar algo fuerte que remueva toda la grasa. De hecho, esto es totalmente contraproducente: cuando remueves toda la grasa y dejas tu piel seca, tu cuerpo se percata de esto y producirá más cebo para compensar. Se trata de controlar el exceso, pero no de remover toda la hidratación. Busca productos especiales para limpiar rostros grasos, como jabones especiales para rostro o geles limpiadores para piel grasa. Si sueles maquillarte, también debes incorporar productos para desmaquillarte, y nunca te vayas a la cama sin quitarte el maquillaje correctamente.
  • Exfoliación. Puedes utilizar exfoliantes físicos o químicos, porque tu piel tolera bien cualquier alternativa. Pero nunca abuses con las exfoliaciones, como máximo 1 por semana. 
  • Aplicación de tónico. Un buen tónico ayuda a remover mejor cualquier impureza que se haya pasado por alto durante la limpieza, y prepara tu piel para recibir la hidratación, además de cerrar los poros.
  • Hidratación. Utiliza una crema hidratante especial para pieles grasas, para que no sientas esa sensación de carga o de aceite que resulta tan incómoda. También existen maravillosas opciones de serum para piel grasa que le darán a tu piel los nutrientes que necesita para permanecer joven y luminosa siempre. El que tengas la piel grasa no implica que tu piel no necesite cuidados e hidratación.
  • Mascarillas ocasionales. La hidratación del paso anterior es muy efectiva, pero también puedes consentirte con algunas mascarillas, y relajarte con algo de música suave.
  • Protección solar. En el mercado encuentras protectores solares para pieles grasas, que no te dejarán esa sensación grasienta tan desagradable. No hay excusa para no ofrecerle a tu piel la protección UV que necesita.

2. Productos no comedogénicos

Las pieles grasas son más propensas a generar obstrucciones en los poros, lo que se traduce en espinillas, puntos blancos y puntos negros. Para prevenir que tus cosméticos sean la causa, opta siempre por productos “no comedogénicos”. Este término quiere decir que no generan imperfecciones en la piel, porque su formulación no incluye sustancias que puedan obstruir los poros. Esto aplica tanto para cosméticos y maquillaje como para protectores solares.

3. Cuida tu alimentación

Si eres propenso al acné, hay algunos alimentos que quizás quieras evitar. El azúcar, por ejemplo, puede agravar el acné porque causa una curva de glucosa en sangre que a su vez genera ciertos desequilibrios hormonales. Así también, deberías evitar el exceso de grasa y frituras.

La leche y los lácteos también pueden tener una incidencia negativa en tu piel, especialmente por las hormonas que contienen. No te alarmes, no se trata de hormonas artificiales o químicos, sino de las hormonas que la vaca le pasa naturalmente a su becerrito, que son beneficiosas para ellos pero no tanto para nosotros.

Por otro lado, consumir más vegetales y frutas, más fibra que limpie tu intestino, más probióticos como el yogurt, el kéfir y el chucrut, es bastante más recomendable. Consume batidos con frutas y vegetales que sean diuréticos. Así también, recuerda hidratarte adecuadamente: cuando le proporcionas a tu organismo el agua que necesita para funcionar y limpiarse, y tus riñones trabajan con facilidad, tu cuerpo está más saludable y tu piel mucho más radiante y bonita.

4. Buena higiene para todo lo que se acerque a tu rostro

Como tu rostro produce grasa, ensuciarás más rápidamente todo lo que utilices para limpiar tu cutis o refrescarte. La toalla para secar tu rostro tras ducharte, la toalla del gimnasio, las fundas de tus almohadas y cojines… Procura lavar con regularidad todos esos textiles con los que estés en contacto a menudo. También recuerda limpiar la pantalla del móvil, porque sueles pasar tus dedos por ahí con mucha regularidad, y luego llevas esa suciedad a tu cutis.

Y no aplica únicamente para lo que esté cerca de tu cara. La ropa del gimnasio debes quitártela luego de entrenar, y nunca volver a utilizarla sin haberla lavado antes, por muy leve que fuera el entrenamiento. Pijamas y sábanas también deben ser lavadas con regularidad.